Parashat: Tetzavé (5785).Estas dispuesto a pagar el precio.

08/03/2025 1h 51min
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Síntesis del Episodio

Parashat semanal Tetzavé: Shemot 27: 20 - 30:10.

“Y tú ordenarás a los hijos de Israel y tomarán para tí aceite puro (especialmente) prensado para las luminarias, para elevar (encender) la vela por siempre”
(Shemot 27: 20)

Rashí explica: “El Cohén deberá encender la llama hasta que ésta se eleve por sí misma”

La explicación sencilla es que no se cumple el precepto de encender la Menorá con el simple acto de poner fuego en sus mechas, sino que deberá esperar el Cohén hasta que las llamas se mantengan encendidas por sí mismas.


No obstante hay aquí una idea un poco más profunda, y que envuelve nuestra actividad en el ámbito de las mitzvot.

Dice el Sefat Emet: “Es imposible cumplir cabalmente los distintos preceptos de la Torá a través de la fuerza humana exclusivamente, sino que, por medio del cumplimiento de cualquier mitzvá se despierta una fuerza superior que ayuda a que este acto repercuta en todos los mundos, superiores e inferiores, y así en cualquier tipo de labor espiritual"

Pues el Creador del Universo ha colocado en el espíritu (rúaj) de Su Pueblo (Am Israel )una chispa de Kedushá, y por medio del esfuerzo y la inversión humana en los quehaceres espirituales, se despertará esta chispa interna con toda su fuerza. Y a ello se refiere Rashí con: “Hasta que la llama se eleve por sí misma”, algo que – eventualmente – tendrá permanencia y continuidad. Ya que lo realizado por el hombre tiene límite, pero cuando se despierta la fuerza del Todopoderoso, tiene existencia eterna.”

Esta idea puede ser aplicada a muchos aspectos de nuestra vida, en lo relativo a nuestra relación con nosotros mismos, si deseamos mejorar nuestro carácter – una de las más grandes y fundamentales mitzvot de la Torá – y nos aplicamos y lo hacemos con honestidad, contaremos con una fuerza sobrehumana para materializarlo. Si queremos que en nuestros hogares prevalezcan los valores de Torá, y que trasciendan a las siguientes generaciones, en nuestras manos está atraer a nosotros esa fuerza espiritual mayor, ubicada en las esferas más elevadas del mundo espiritual.

Cada uno pensara por sí mismo qué aspecto de su vida precisa mejoría y refuerzo, y pondrá en práctica este concepto. De esta manera podrá ver la continuidad y permanencia de nuestra tradición milenaria, de manera que ellos – los que vienen detrás de nosotros – lo harán a su vez por sí mismos a las generaciones por venir.

¿Hay Presencia del Rúaj de Elohim en tu vida?

El pecado oscurece la Luz de HaShem y hace que la emunah decrezca. Am Israel construyó el Mishkan para así de alguna manera rectificar el pecado de idolatría del Becerro de Oro, que oscureció la Luz de HaShem. Una vez que esto se llevó a cabo, evocaron la Voluntad de HaShem en lugar de la ira al encender las luminarias, y allí expresaron el deseo de que la Luz de HaShem no se extinguiese nunca más.

Moshé fué llamado "Ish haElohim", esto nos enseña que la llama de su espíritu, se su Rúaj permanecía encendida constantemente. Así también cada uno de nosotros debemos desear que la llama de nuestra neshamá permanezca encendida, tal como ordenó HaKadosh BarujHu a Moshé rabenu.

Veattá Tetzavé, et bené Israel, veikjú eleja shemen zait zaj catít lammaor, lehaalot ner tamíd

Pero para que la llama permanente sea de verdad constante debía estar allí la presencia del Kohen Gadol que la encendía y esperaba a que ella se eleve por si misma.

Esto nos recuerda que debemos encender esa llama en el Mishkan interior de nuestro corazón; pero sin la Presencia del kohen gadol (el Rúaj del Mashíaj) en nuestras vidas, no podremos ser luces espirituales que traigan la redención.