En su contexto
9Mira, voy a hacer que algunos de la sinagoga de Satanás —de los que se dicen judíos sin serlo, sino que mienten— vengan y se postren a tus pies, y sepan que yo te he amado. 10Porque has guardado mi palabra de constancia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero, para poner a prueba a los habitantes de la tierra. 11Vengo pronto. Retén lo que tienes, para que nadie te quite la corona. 12Al que venza lo haré columna en el templo de mi Dios, y ya no saldrá jamás de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo, de mi Dios, y también mi nombre nuevo. 13El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.»
