Porque has guardado mi palabra de constancia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero, para poner a prueba a los habitantes de la tierra.
En su contexto
8Conozco tus obras. Mira, he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque, aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre. 9Mira, voy a hacer que algunos de la sinagoga de Satanás —de los que se dicen judíos sin serlo, sino que mienten— vengan y se postren a tus pies, y sepan que yo te he amado. 10Porque has guardado mi palabra de constancia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero, para poner a prueba a los habitantes de la tierra. 11Vengo pronto. Retén lo que tienes, para que nadie te quite la corona. 12Al que venza lo haré columna en el templo de mi Dios, y ya no saldrá jamás de allí; escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que desciende del cielo, de mi Dios, y también mi nombre nuevo.