y en ella se halló la sangre de profetas y de santos, y de todos los que han sido inmolados en la tierra.»
En su contexto
22Nunca más se oirá en ti la voz de los arpistas, los músicos, los flautistas y los trompetistas; nunca más se hallará en ti ningún artesano de ningún oficio; nunca más se oirá en ti el ruido del molino; 23nunca más brillará en ti la luz de una lámpara; nunca más se oirá en ti la voz del novio ni de la novia; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra, porque con tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones, 24y en ella se halló la sangre de profetas y de santos, y de todos los que han sido inmolados en la tierra.»