nunca más brillará en ti la luz de una lámpara; nunca más se oirá en ti la voz del novio ni de la novia; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra, porque con tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones,
En su contexto
21Entonces un ángel poderoso levantó una piedra como una gran piedra de molino, y la arrojó al mar, diciendo: «Así, de un solo golpe, será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada. 22Nunca más se oirá en ti la voz de los arpistas, los músicos, los flautistas y los trompetistas; nunca más se hallará en ti ningún artesano de ningún oficio; nunca más se oirá en ti el ruido del molino; 23nunca más brillará en ti la luz de una lámpara; nunca más se oirá en ti la voz del novio ni de la novia; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra, porque con tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones, 24y en ella se halló la sangre de profetas y de santos, y de todos los que han sido inmolados en la tierra.»