Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido inmolados a causa de la palabra de Dios y del testimonio que sostenían.
En su contexto
7Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente decir: «¡Ven!» 8Miré, y apareció un caballo de color verde pálido; el que lo montaba se llamaba Muerte, y el Hades lo seguía de cerca. Y les fue dada autoridad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar a espada, con hambre, con peste y por medio de las fieras de la tierra. 9Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido inmolados a causa de la palabra de Dios y del testimonio que sostenían. 10Y clamaban a gran voz: «¿Hasta cuándo, Soberano santo y verdadero, tardarás en juzgar y en vengar nuestra sangre sobre los habitantes de la tierra?» 11Y a cada uno de ellos se le dio una túnica blanca, y se les dijo que descansaran todavía un poco más, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que habían de ser muertos como ellos.