Y vi, en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, a un Cordero de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados a toda la tierra.
En su contexto
4Y yo lloraba mucho, porque no se había hallado a nadie digno de abrir el rollo ni de mirar en su interior. 5Uno de los ancianos me dijo: «No llores. Mira, ha vencido el león de la tribu de Judá, la raíz de David; él puede abrir el rollo y sus siete sellos.» 6Y vi, en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, a un Cordero de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados a toda la tierra. 7Y se acercó y tomó el rollo de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8Cuando tomó el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.