Y yo lloraba mucho, porque no se había hallado a nadie digno de abrir el rollo ni de mirar en su interior.
En su contexto
2Y vi a un ángel poderoso que proclamaba a gran voz: «¿Quién es digno de abrir el rollo y romper sus sellos?» 3Pero nadie, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, podía abrir el rollo ni mirar en su interior. 4Y yo lloraba mucho, porque no se había hallado a nadie digno de abrir el rollo ni de mirar en su interior. 5Uno de los ancianos me dijo: «No llores. Mira, ha vencido el león de la tribu de Judá, la raíz de David; él puede abrir el rollo y sus siete sellos.» 6Y vi, en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, a un Cordero de pie, como inmolado, que tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios enviados a toda la tierra.