Te aconsejo que me compres oro refinado por fuego, para que seas rico; vestiduras blancas, para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y colirio para ungir tus ojos, para que veas.
En su contexto
16Pero, porque eres tibio, y no frío ni caliente, estoy por vomitarte de mi boca. 17Porque dices: “Soy rico, me he enriquecido y no necesito nada”, y no sabes que eres un desdichado, un digno de lástima, pobre, ciego y desnudo. 18Te aconsejo que me compres oro refinado por fuego, para que seas rico; vestiduras blancas, para que te vistas y no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y colirio para ungir tus ojos, para que veas. 19Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, diligente y arrepiéntete. 20Mira, estoy de pie a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a su casa y cenaré con él, y él conmigo.