En su contexto
5Y ya no habrá noche, y no necesitarán luz de lámpara ni luz de sol, porque el Señor Dios los alumbrará, y reinarán por los siglos de los siglos. 6Y me dijo: «Estas palabras son fieles y verdaderas. El Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, envió a su ángel para mostrar a sus siervos lo que pronto tiene que suceder.» 7«Miren, vengo pronto. Dichoso el que guarda las palabras de la profecía de este libro.» 8Yo, Juan, soy el que oyó y vio estas cosas. Y cuando las oí y las vi, me postré para adorar ante los pies del ángel que me las mostraba. 9Pero él me dijo: «¡Cuidado! No lo hagas. Yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios.»
