Las doce puertas eran doce perlas: cada una de las puertas era de una sola perla. Y la plaza de la ciudad era de oro puro, como vidrio transparente.
En su contexto
19Los cimientos de la muralla de la ciudad estaban adornados con toda clase de piedras preciosas: el primer cimiento, jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, calcedonia; el cuarto, esmeralda; 20el quinto, sardónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisoprasa; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista. 21Las doce puertas eran doce perlas: cada una de las puertas era de una sola perla. Y la plaza de la ciudad era de oro puro, como vidrio transparente. 22No vi ningún templo en ella, porque el Señor Dios Todopoderoso y el Cordero son su templo. 23Y la ciudad no necesita ni sol ni luna que la alumbren, porque la gloria de Dios la ilumina, y su lámpara es el Cordero.