Vi luego otra bestia que subía de la tierra; tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón.
En su contexto
9El que tenga oídos, oiga. 10El que ha de ir a cautiverio, a cautiverio va; el que ha de morir a espada, a espada tiene que morir. Aquí se ve la constancia y la fe de los santos. 11Vi luego otra bestia que subía de la tierra; tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón. 12Ejercía toda la autoridad de la primera bestia en su presencia, y hacía que la tierra y sus habitantes adoraran a la primera bestia, cuya herida mortal había sido sanada. 13Hacía grandes señales, hasta el punto de hacer bajar fuego del cielo a la tierra, a la vista de todos,