Pero a la mujer se le dieron las dos alas de la gran águila, para volar al desierto, a su lugar, donde es alimentada, lejos de la presencia de la serpiente, por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo.
En su contexto
12Por eso, alégrense, cielos, y ustedes que habitan en ellos. ¡Ay de la tierra y del mar, porque el diablo ha descendido a ustedes lleno de furor, sabiendo que le queda poco tiempo!» 13Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón. 14Pero a la mujer se le dieron las dos alas de la gran águila, para volar al desierto, a su lugar, donde es alimentada, lejos de la presencia de la serpiente, por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo. 15Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que la corriente la arrastrara. 16Pero la tierra ayudó a la mujer: abrió sus propias fauces y se tragó el río que el dragón había arrojado de su boca.