Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como la nieve, y sus ojos, como llama de fuego;
En su contexto
12Me volví para ver de quién era la voz que hablaba conmigo, y al volverme vi siete candelabros de oro, 13y en medio de los candelabros, a alguien semejante a un hijo de hombre, vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido el pecho con una banda de oro. 14Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como la nieve, y sus ojos, como llama de fuego; 15sus pies, semejantes al bronce bruñido cuando se acrisola en el horno, y su voz, como el estruendo de muchas aguas. 16Tenía en su mano derecha siete estrellas, y de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza.