Sábado, 1 de mayo de 2021

01/05/2021 6 min
Sábado, 1 de mayo de 2021

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Síntesis del Episodio

Jn 14,7-14: En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - «Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.» Felipe le dice: -«Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Jesús le replica: -«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace sus obras. Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

Mírale, te está invitando

“Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe?” Hoy Felipe podemos ser tu y yo. Cristianos que tenemos a Jesús en nuestro día a dia. Hemos normalizado que el Hijo de Dios es nuestro amigo, que está ahí siempre. Sin embargo, lo tenemos delante y no lo vemos. Cristianos que no se enteran. Que conocemos todo sobre Jesús, sus milagros, lo que enseña, de dónde viene y a dónde va pero ¿le conocemos a Él? El no es lo que hace. El es una persona, es el Hijo de Dios, que está vivo, que me ama y que ha venido a salvarme.

Como cualquiera de nosotros, Felipe no comprendía que al Padre se va por el Hijo. “Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre (...) yo estoy en el Padre, y el Padre en mí”. Su amigo Jesús, al que tanto quería y admiraba era el mismo Dios.

No es sólo ser capaz de verte a Ti, sino que al mirarte conocemos también al Padre. Felipe te pide “muéstrame al Padre” pero es que el Padre está en Ti. Al igual que Tú en Él. Esto que parece un trabalenguas me parece más sencillo si me imagino la típica situación que te dicen “te pareces mucho a tu madre”. Tu madre está en ti y tú eres reflejo de ella. Pues así me imagino que puede ser Jesús. Tú en el Padre y el Padre en Ti. El Hijo siendo reflejo de su Padre. Y la relación de amor y comunión entre Tú y tu Padre es tal, Jesús, que conociéndote a Ti conozco al Padre.

Todavía no sé muy bien cómo hacerlo pero me encantaría descubrir en Ti, Jesús, el rostro del Padre. Quiero entrar en esa comunión entre Tú y el Padre. Quiero aprender a mirarte y aceptar tu invitación.

Querida Trinidad, enséñame a mirar porque a veces cuando miro, miro sin mirar. Porque esos que ojos que me diste no saben amar. Y solo veo cuerpo, solo veo humanidad. Y me pierdo, mi Señor, toda divinidad.