Lunes, 26 de septiembre de 2022

26/09/2022 5 min
Lunes, 26 de septiembre de 2022

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Síntesis del Episodio

Lc 9,46-50

En aquel tiempo, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante.
Jesús, adivinando lo que pensaban, cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo: «El que acoge a este niño en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí acoge al que me ha enviado. El más pequeño de vosotros es el más importante.»
Juan tomó la palabra y dijo: «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre y, como no es de los nuestros, se lo hemos querido impedir.»
Jesús le respondió: «No se lo impidáis; el que no está contra vosotros está a favor vuestro.»

Maestro

Me hubiese gustado tanto estar ahí…. Sentarme delante tuya y escuchar. Protegerme bajo tu brazo. Poder llamarte maestro…Tu sonrisa, tu manera de caminar y de sentarte en la hierba con las piernas cruzadas.¡Poder seguirte, como lo hizo Juan! ¡Qué envidia siento a veces!

Pero de cierta forma estoy ahí. Y te escucho decirme « acogeme. »

Acogerte. ACOGERTE.

No me dices que me convierta. No me dices que me transforme, que cambie. Tú no exiges, no das órdenes. Me dices que acoja. Me lo dices con tanta amor… Con tanta ternura en tu mirada…(¡Qué bonita tendría que ser tu mirada!) Con una sonrisa ligera. Que acoja al pequeño, lo pequeño. Que te acoja a ti.
¿Puede ser que incluso hasta que me lo pidas? ¿Que acoja al niño? ¿Que acoja mi pequeñez? ¿Para acogerte a ti?
No entiendo mucho. Pero que bonito el hecho de que no me pidas que cambie. Me hace sentirme amada.

¡Tú! Con tu tierna mirada y tu media sonrisa… Me pides que te acoja. ¡Tú!

Que guay poder acogerte Jesús. Que alegría me entra cuando me coges de la mano y me pones a tu lado. Que guay es verte. ¡Y poder seguirte!

Y entonces, cuando pienso en eso. Te vuelvo a ver, otra vez. Ahí arriba. Un maestro desde la ventana de una clase. Viendo una panda de niños jugando en el patio del colegio. Desde lo más alto del edifico. Se asoma. Uno se cae. El otro marca un gol. Sonríe. Se le cae la baba con sus niños. Son niños; Sus niños.

Voy corriendo… ¡Maestro, maestro…!
Y una ligera sonrisa.. Soy tu niña.