"Le ofrecieron: oro, incienso y mirra"

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Síntesis del Episodio

¡Levántate y resplandece, Jerusalén,porque llega tu luz;la gloria del Señor amanece sobre ti!Las tinieblas cubren la tierra,la oscuridad los pueblos,pero sobre ti amanecerá el Señor,y su gloria se verá sobre ti.Caminarán los pueblos a tu luz,los reyes al resplandor de tu aurora.Levanta la vista en torno, mira:todos esos se han reunido, vienen hacia ti;llegan tus hijos desde lejos,a tus hijas las traen en brazos.Entonces lo verás, y estarás radiante;tu corazón se asombrará, se ensanchará,porque la opulencia del mar se vuelca sobre ti,y a ti llegan las riquezas de los pueblos.Te cubrirá una multitud de camellos,dromedarios de Madián y de Efá.Todos los de Saba llegan trayendo oro e incienso,y proclaman las alabanzas del Señor. R/. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra  Dios mío, confía tu juicio al rey,tu justicia al hijo de reyes,para que rija a tu pueblo con justicia,a tus humildes con rectitud. R/.En sus días florezca la justiciay la paz hasta que falte la luna;domine de mar a mar,del Gran Río al confín de la tierra. R/.Los reyes de Tarsis y de las islasle paguen tributo.Los reyes de Saba y de Arabiale ofrezcan sus dones;postrense ante él todos los reyes,y sirvanle todos los pueblos. R/.Él librará al pobre que clamaba,al afligido que no tenía protector;él se apiadará del pobre y del indigente,y salvará la vida de los pobres. R/.Hermanos:Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor de vosotros, los gentiles.Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo, y partícipes de la misma promesa en Jesucristo, por el Evangelio.Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando:«¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo».Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó y toda Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías.Ellos le contestaron:«En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta:“Y tú, Belén, tierra de Judá,no eres ni mucho menos la últimade las poblaciones de Judá,pues de ti saldrá un jefeque pastoreará a mi pueblo Israel”».Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles:«Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo».Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño.Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con Maria, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se retiraron a su tierra por otro camino.