Escuchar "Súplica del día Miércoles"
Síntesis del Episodio
¡Alabado sea Dios! Quien ha establecido la noche como manto y el sueño para descanso, y ha dispuesto el día como resurrección.
A Ti pertenece la alabanza por levantarme de mi lecho, porque si hubieses querido me habrías dejado dormir eternamente,
una alabanza incesante que jamás se acaba y que las criaturas son incapaces de enumerar.
¡Dios mío! Las alabanzas Te pertenecen porque has creado y has dado la justa proporción; has decretado y predestinado; has dado la muerte y la vida;
has dado la enfermedad y la curación, y has dado el bienestar y la aflicción, y luego asumiste el Trono y tomaste posesión del Dominio del Reino.
Te suplico con la súplica de aquel cuyos medios son débiles y que ya no encuentra soluciones, cuya muerte está próxima,
sus esperanzas respecto al mundo han disminuido, su necesidad de Tu misericordia se ha intensificado, cuyo lamento engrandeció como consecuencia de su negligencia,
que incrementó sus tropiezos y pecados, y sinceró su arrepentimiento procurando Tu Faz.
¡Bendice a Muhammad, Sello de los Profetas, y a su familia purificada e inmaculada!
Concédeme la intercesión de Muhammad, la bendición de Dios sea con él y su descendencia, y no me prives de su compañía;
ciertamente Tú eres el más Compasivo de los misericordiosos,
¡Dios mío! otórgame en el día miércoles cuatro cosas: dispón mi fuerza en Tu obediencia, mi dinamismo en Tu adoración,
mi esperanza en Tu recompensa e inspírame abstenerme de todo lo que me haga blanco de Tu doloroso castigo. Ciertamente, Tú eres Benevolente con lo que te place.
A Ti pertenece la alabanza por levantarme de mi lecho, porque si hubieses querido me habrías dejado dormir eternamente,
una alabanza incesante que jamás se acaba y que las criaturas son incapaces de enumerar.
¡Dios mío! Las alabanzas Te pertenecen porque has creado y has dado la justa proporción; has decretado y predestinado; has dado la muerte y la vida;
has dado la enfermedad y la curación, y has dado el bienestar y la aflicción, y luego asumiste el Trono y tomaste posesión del Dominio del Reino.
Te suplico con la súplica de aquel cuyos medios son débiles y que ya no encuentra soluciones, cuya muerte está próxima,
sus esperanzas respecto al mundo han disminuido, su necesidad de Tu misericordia se ha intensificado, cuyo lamento engrandeció como consecuencia de su negligencia,
que incrementó sus tropiezos y pecados, y sinceró su arrepentimiento procurando Tu Faz.
¡Bendice a Muhammad, Sello de los Profetas, y a su familia purificada e inmaculada!
Concédeme la intercesión de Muhammad, la bendición de Dios sea con él y su descendencia, y no me prives de su compañía;
ciertamente Tú eres el más Compasivo de los misericordiosos,
¡Dios mío! otórgame en el día miércoles cuatro cosas: dispón mi fuerza en Tu obediencia, mi dinamismo en Tu adoración,
mi esperanza en Tu recompensa e inspírame abstenerme de todo lo que me haga blanco de Tu doloroso castigo. Ciertamente, Tú eres Benevolente con lo que te place.
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