En la Segunda Guerra Mundial, tan solo a sus 25 años de edad, Edith decidió involucrarse en este conflicto ante el desprecio que sentía hacia las autoridades alemanas, pues no soportaba la muerte y la brutalidad de aquellos tiempos. Entonces decidió arriesgar su vida para salvar a miles de judíos lejos de las armas, pero con una voz que ayudaba a los soldados franceses a mantener los ánimos en tiempos difíciles. La ocupación de Francia por las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo lugar en junio de 1940, y a pesar de los rigores de la guerra, Piaf nunca detuvo su carrera. En el contexto bélico, sus canciones adquirieron un doble sentido nacionalista: “Tu est partout” (“Estás en todos lados”) se interpretaba en alusión a la resistencia francesa y “Ou sont'ils mes petits copains” (“Mi legionario”) como un canto a las tropas francesas derrotadas.