Escuchar "El Despertar. Pasaje de un sueño a la realidad"
Síntesis del Episodio
El paralelismo, de un sueño que tuve hace ya varios años, con la realidad actual. Usando aquel evento, inolvidable para mi, como catalizador para reflejar situaciones de la vida real. Hoy una pequeña reflexión sobre el mensaje y los mensajeros.
El Despertar. Pasaje de un sueño a la realidad.
Hace algunos años atrás, mientras dormía, tuve un sueño.
Fue un sueño donde dos fuerzas, dos energías potentes y contrarias tuvieron lugar en mí, en todo mi ser, tanto físico como mental; fue inquietante, movilizador e inolvidable.
Es difícil expresar con palabras los sueños, casi siempre son caóticos, se confunden las historias, las imágenes, todo allí sucede de forma casi mágica y muchas veces no comprendemos porque soñamos con tal o cual cosa.
Sin embargo aquel sueño no tenía imágenes, en lugar de éstas solo puede sentir la lucha entre dos fuerzas potentes, dos energías contrarias que pugnaban en mi mente; al estar durmiendo, claramente yo tenía los ojos cerrados.
Una de aquellas fuerzas luchaba poderosamente para que no abriera los ojos, para que no saliera de mi estado onírico; la otra, con la misma poderosa fuerza pero contraria, lo hacía para que despertara.
No se cuanto tiempo duró aquella lucha, pero en mi propia mente había una especie de mirada consciente, (me pasa muchas veces en los sueños que me veo como protagonista y espectadora al mismo tiempo), o algo así como sexto sentido, que podía interpretar las intenciones detrás de cada una de aquellas energías.
Esa sensación de estar en un combate donde dos voces me decían de forma simultánea, una ¡Despiértate!, la otra ¡No despiertes!, me hizo entrar en pánico pues aquel sexto sentido, aquella mirada consciente que participaba del sueño, interpretó que las energías provenían del exterior, del ambiente, del aire, del entorno en el cual yo dormía, no de mi mente; y la traducción de:
“Despiértate” y “No despiertes” fue: que si yo no despertaba, moriría.
Esa lucha “entre la vida y la muerte” que sucedía en mi mente, lo sintió mi cuerpo, pues el temor me invadió por completo de tal manera que todo desembocó en un despertar totalmente conmovido por un alarido que retumbó en toda la casa, mi corazón latía a mil por hora y estaba empapada en sudor.
Luego de unos segundos, me di cuenta que había despertado y mi temor curiosamente aumentó pues comprendí que había ocurrido algo extraordinario y diferente, y que si había sido cuestión de “vida o muerte”.
Todos sufrimos pesadillas, pero una vez despiertos estas desaparecen, sin embargo, aún hoy estoy convencida que si no me hubiese despertado aquel día, hoy no estaría hablando sobre aquella experiencia.
En ocasiones el sueño vuelve a mi memoria (y diría que con cierta frecuencia), quizás por ser inolvidable; pero no vuelve como el mal recuerdo de una pesadilla, sino como un espejo donde se reflejan muchas de las cosas que están sucediendo en este momento en el mundo real, en mi vida y tal vez en la de otras gentes.
Por supuesto solo fue un sueño, una pesadilla, pero casi como una metáfora me parece válido para contarles el propósito del podcast, ya que pienso que muchas de las cosas que suceden hoy, tan explícitas a nuestros ojos, se parecen más a un mal sueño que a la realidad.
Aquí corresponde aclarar que el fin de este podcast no es la interpretación de los sueños, sino que, las similitudes en el desarrollo y estructura de aquel sueño tan extraño e inolvidable, las veo, las escucho, las percibo y experimento en la vida misma.
Me explico:
Digo, eso de estar dormida y despertar de una pesadilla o tal vez despertar a una pesadilla.
La pugna entre fuerzas y energías potentes ajenas a mi y mi propia fuerza interior peleando por mi alma, mi espíritu, mi libertad, mis posesiones, mi mente, mi vida.
La titánica tarea de leer, filtrar e interpretar los mensajes que recibo a raudales.
La llegada de un momento crucial de tener que decir entre: me quedo donde estoy sigo dormida, porque no tengo fuerzas para pelear, y muero, en este caso simbólicamente claro; es decir cedo ante el tsunami de la realidad apabullante que me arrastra; o lucho hasta el final con lo que me dicta mi fuerza interior y mi espíritu y despierto, abro los ojos y miro a realidad de frente cara a cara.
Tener una denodada lucha para salir de un lugar y sentir que no te dan la fuerzas para escapar de lo que parece inevitable, y luego con el último aliento, el alivio pasajero a través de un grito desgarrado, pero comprendiendo que lo que sucede es algo mas grande, más significativo. Así veo e interpreto la realidad de estos tiempos casi como un sueño pero sin embargo tan real.
Hoy como ayer, a través de personas bien intencionadas y también mal intencionadas nos llegan mensajes todo el tiempo; unos fidedignos y objetivos, otros engañosos y poco claros, unos mal explicados, otros basados en información falsa o tergiversada, unos tan vergonzosamente manipulados y otros deliberadamente acallados ,etc., y debido a que están todos metidos en el mar de confusión que es hoy en día el mundo en el que vivimos, (como en los sueños donde todo sucede simultáneamente, sin filtros, sin análisis, casi sin sentido para nuestra mente consciente) resulta difícil separar la paja del trigo, para poder tener una idea lo más cercana posible a la verdad, y así llegar a entender como nos afecta o nos influye y por lo tanto actuar en consecuencia.
Y vuelvo por unos minutos otra vez al sueño. Mientras dormimos y soñamos no estamos totalmente aislados y sumidos en él, sino que muchas veces los estímulos externos que llegan a nuestros sentidos tales como sonidos, olores quizás algún movimiento de la persona que duerme a nuestro lado, bueno, si ese fuera el caso claro, de alguna manera se integran a nuestro sueño.
Algunas veces estos estímulos nos hacen despertar y ahí nos damos cuenta que provenían del ambiente.
Nuestra mente, nuestro cerebro, no hace esa diferenciación entre lo que ya tiene como información o cómo estímulo guardado de los nuevos provenientes del entorno en el momento en que estamos durmiendo, sino que integra todo dentro del mismo sueño y quizás eso hace no podamos llegar a comprenderlos.
Y para mi, existe cierto paralelismo entre ese estado que tenemos cuando dormimos, y lo que veo sucede en la actualidad. Confusión y caos que nos dificultan interpretar y entender la realidad debido a la calidad del mensaje y el mensajero.
Así como en mi sueño, donde aquel sentido crítico analizó el mensaje y que mi mente pudo interpretar para decidir si despertaba o no, hoy “Desde mi lugar” comparto contigo un análisis personal del mensaje y los mensajeros, sabiendo que tanto uno, como los otros, tienen como destino llegar a nosotros para ejercer su influencia.
Esa información que como oyente, espectadora, lectora e integrante de una comunidad, me afectan y me interesan y que en este espacio de expresión personal, analizo e intento entender y comprender, además de reflexionar sobre el objetivo de los mismos y sacar mis propias conclusiones.
Seguramente ya conoces la frase de “matar al mensajero”, haré una pequeña mención a esta historia simplemente para hacer una diferenciación.
En épocas antiguas, cuando una mensajero era portador de malas noticias era torturado e incluso asesinado. Generalmente aquel individuo solía ser un esclavo o un simple recadero y no conocía el contenido del mensaje. De ahí sale el dicho de “Matar el mensajero”. Un ejemplo de eso lo encontramos
en Vidas Paralelas de Plutarco. Esto evidentemente no cambiaba el mensaje ni sus efectos sino que se le sumaba un mala acción a la mala nueva.
Hoy independientemente de que el mensaje se considerado bueno o malo, no se mata al mensajero, en muchos casos en su lugar se le suele culpar por el contenido del mismo, lo cual en ese sentido no ha cambiado mucho la cuestión desde tiempos remotos, es decir, en un primer momento no se pone la atención en el mensaje y su contenido, sino que se la desvía a su portador.
No obstante, quiero hacer una diferenciación entre aquellos pobres recaderos que eran torturados o asesinados con los de la actualidad. Muchos de los “mensajeros” de hoy en día, si conocen el mensaje, si conocen su contenido e influyen significativamente en la forma en que se transmite el mismo con una marcada intención de que el mensaje llegue a la gente con un significado distinto al original, o a su fuente, mientras otros muchos “mensajeros”, hablan por boca de ganso, es decir se dedican a repetir como loros muchas cosas sin tomarse la molestia de investigar que tan cierto es lo que repiten, o en hacer la más mínima reflexión, tan solo aunque más no sea por pudor ya que son tan inverosímiles que cualquier individuo con dos dedos de frente le daría vergüenza repetirlos por su absoluta falta de sentido.
En fin, este podcast es la voz de una ciudadana que quiere saber de que se trata, y además contrarrestar un poco la idea que la mayoría de los comunicadores tienen y de la cual se lamentan cuando dicen: a la gente no le interesa, la gente no sabe, la gente no entiende, la gente se cree cualquier cosa, etc.
No, no todos son así, algunos pensamos, queremos entender, tratamos de informarnos a través de diferentes fuentes, procuramos analizar y reflexionar sobre lo que está pasando y lo que nos están diciendo que pasa, que por supuesto, son cosas totalmente diferentes, porque la mentira y la manipulación campa a sus anchas de la mano de todo tipo gente y por todo medio, olvidando que tarde o temprano sus efectos nocivos nos llegan a todos incluso a ellos mismos.
Se que será un susurro en el aturdidor ruido que son los medios sociales, lugar donde un ciudadano hoy puede expresarse, casi libremente, pero si más de nosotros hacemos oír nuestra voz y nos colaboramos y buscamos informarnos lo mejor posible, sumándole claro está, cuestionamientos sobre lo que nos dicen, quizás podamos dar pasos mas firmes hacia un mejor entendimiento de la realidad, porque la verdad sea dicha, está peliaguda la cosa.
Ojalá nos encontremos en este camino. Esta fue mi reflexión de hoy, gracias por acompañarme.
Soy Vilma Cristina y “Desde mi lugar”, te espero la próxima semana en este mismo día y a la misma hora, con nuevos temas para pensar.
Me despido con una pregunta
¿Piensas que la información que nos llega hoy reflejan la realidad, o ésta y aquella van por caminos paralelos?
Te deseo una buena y reflexiva semana. Chau
El Despertar. Pasaje de un sueño a la realidad.
Hace algunos años atrás, mientras dormía, tuve un sueño.
Fue un sueño donde dos fuerzas, dos energías potentes y contrarias tuvieron lugar en mí, en todo mi ser, tanto físico como mental; fue inquietante, movilizador e inolvidable.
Es difícil expresar con palabras los sueños, casi siempre son caóticos, se confunden las historias, las imágenes, todo allí sucede de forma casi mágica y muchas veces no comprendemos porque soñamos con tal o cual cosa.
Sin embargo aquel sueño no tenía imágenes, en lugar de éstas solo puede sentir la lucha entre dos fuerzas potentes, dos energías contrarias que pugnaban en mi mente; al estar durmiendo, claramente yo tenía los ojos cerrados.
Una de aquellas fuerzas luchaba poderosamente para que no abriera los ojos, para que no saliera de mi estado onírico; la otra, con la misma poderosa fuerza pero contraria, lo hacía para que despertara.
No se cuanto tiempo duró aquella lucha, pero en mi propia mente había una especie de mirada consciente, (me pasa muchas veces en los sueños que me veo como protagonista y espectadora al mismo tiempo), o algo así como sexto sentido, que podía interpretar las intenciones detrás de cada una de aquellas energías.
Esa sensación de estar en un combate donde dos voces me decían de forma simultánea, una ¡Despiértate!, la otra ¡No despiertes!, me hizo entrar en pánico pues aquel sexto sentido, aquella mirada consciente que participaba del sueño, interpretó que las energías provenían del exterior, del ambiente, del aire, del entorno en el cual yo dormía, no de mi mente; y la traducción de:
“Despiértate” y “No despiertes” fue: que si yo no despertaba, moriría.
Esa lucha “entre la vida y la muerte” que sucedía en mi mente, lo sintió mi cuerpo, pues el temor me invadió por completo de tal manera que todo desembocó en un despertar totalmente conmovido por un alarido que retumbó en toda la casa, mi corazón latía a mil por hora y estaba empapada en sudor.
Luego de unos segundos, me di cuenta que había despertado y mi temor curiosamente aumentó pues comprendí que había ocurrido algo extraordinario y diferente, y que si había sido cuestión de “vida o muerte”.
Todos sufrimos pesadillas, pero una vez despiertos estas desaparecen, sin embargo, aún hoy estoy convencida que si no me hubiese despertado aquel día, hoy no estaría hablando sobre aquella experiencia.
En ocasiones el sueño vuelve a mi memoria (y diría que con cierta frecuencia), quizás por ser inolvidable; pero no vuelve como el mal recuerdo de una pesadilla, sino como un espejo donde se reflejan muchas de las cosas que están sucediendo en este momento en el mundo real, en mi vida y tal vez en la de otras gentes.
Por supuesto solo fue un sueño, una pesadilla, pero casi como una metáfora me parece válido para contarles el propósito del podcast, ya que pienso que muchas de las cosas que suceden hoy, tan explícitas a nuestros ojos, se parecen más a un mal sueño que a la realidad.
Aquí corresponde aclarar que el fin de este podcast no es la interpretación de los sueños, sino que, las similitudes en el desarrollo y estructura de aquel sueño tan extraño e inolvidable, las veo, las escucho, las percibo y experimento en la vida misma.
Me explico:
Digo, eso de estar dormida y despertar de una pesadilla o tal vez despertar a una pesadilla.
La pugna entre fuerzas y energías potentes ajenas a mi y mi propia fuerza interior peleando por mi alma, mi espíritu, mi libertad, mis posesiones, mi mente, mi vida.
La titánica tarea de leer, filtrar e interpretar los mensajes que recibo a raudales.
La llegada de un momento crucial de tener que decir entre: me quedo donde estoy sigo dormida, porque no tengo fuerzas para pelear, y muero, en este caso simbólicamente claro; es decir cedo ante el tsunami de la realidad apabullante que me arrastra; o lucho hasta el final con lo que me dicta mi fuerza interior y mi espíritu y despierto, abro los ojos y miro a realidad de frente cara a cara.
Tener una denodada lucha para salir de un lugar y sentir que no te dan la fuerzas para escapar de lo que parece inevitable, y luego con el último aliento, el alivio pasajero a través de un grito desgarrado, pero comprendiendo que lo que sucede es algo mas grande, más significativo. Así veo e interpreto la realidad de estos tiempos casi como un sueño pero sin embargo tan real.
Hoy como ayer, a través de personas bien intencionadas y también mal intencionadas nos llegan mensajes todo el tiempo; unos fidedignos y objetivos, otros engañosos y poco claros, unos mal explicados, otros basados en información falsa o tergiversada, unos tan vergonzosamente manipulados y otros deliberadamente acallados ,etc., y debido a que están todos metidos en el mar de confusión que es hoy en día el mundo en el que vivimos, (como en los sueños donde todo sucede simultáneamente, sin filtros, sin análisis, casi sin sentido para nuestra mente consciente) resulta difícil separar la paja del trigo, para poder tener una idea lo más cercana posible a la verdad, y así llegar a entender como nos afecta o nos influye y por lo tanto actuar en consecuencia.
Y vuelvo por unos minutos otra vez al sueño. Mientras dormimos y soñamos no estamos totalmente aislados y sumidos en él, sino que muchas veces los estímulos externos que llegan a nuestros sentidos tales como sonidos, olores quizás algún movimiento de la persona que duerme a nuestro lado, bueno, si ese fuera el caso claro, de alguna manera se integran a nuestro sueño.
Algunas veces estos estímulos nos hacen despertar y ahí nos damos cuenta que provenían del ambiente.
Nuestra mente, nuestro cerebro, no hace esa diferenciación entre lo que ya tiene como información o cómo estímulo guardado de los nuevos provenientes del entorno en el momento en que estamos durmiendo, sino que integra todo dentro del mismo sueño y quizás eso hace no podamos llegar a comprenderlos.
Y para mi, existe cierto paralelismo entre ese estado que tenemos cuando dormimos, y lo que veo sucede en la actualidad. Confusión y caos que nos dificultan interpretar y entender la realidad debido a la calidad del mensaje y el mensajero.
Así como en mi sueño, donde aquel sentido crítico analizó el mensaje y que mi mente pudo interpretar para decidir si despertaba o no, hoy “Desde mi lugar” comparto contigo un análisis personal del mensaje y los mensajeros, sabiendo que tanto uno, como los otros, tienen como destino llegar a nosotros para ejercer su influencia.
Esa información que como oyente, espectadora, lectora e integrante de una comunidad, me afectan y me interesan y que en este espacio de expresión personal, analizo e intento entender y comprender, además de reflexionar sobre el objetivo de los mismos y sacar mis propias conclusiones.
Seguramente ya conoces la frase de “matar al mensajero”, haré una pequeña mención a esta historia simplemente para hacer una diferenciación.
En épocas antiguas, cuando una mensajero era portador de malas noticias era torturado e incluso asesinado. Generalmente aquel individuo solía ser un esclavo o un simple recadero y no conocía el contenido del mensaje. De ahí sale el dicho de “Matar el mensajero”. Un ejemplo de eso lo encontramos
en Vidas Paralelas de Plutarco. Esto evidentemente no cambiaba el mensaje ni sus efectos sino que se le sumaba un mala acción a la mala nueva.
Hoy independientemente de que el mensaje se considerado bueno o malo, no se mata al mensajero, en muchos casos en su lugar se le suele culpar por el contenido del mismo, lo cual en ese sentido no ha cambiado mucho la cuestión desde tiempos remotos, es decir, en un primer momento no se pone la atención en el mensaje y su contenido, sino que se la desvía a su portador.
No obstante, quiero hacer una diferenciación entre aquellos pobres recaderos que eran torturados o asesinados con los de la actualidad. Muchos de los “mensajeros” de hoy en día, si conocen el mensaje, si conocen su contenido e influyen significativamente en la forma en que se transmite el mismo con una marcada intención de que el mensaje llegue a la gente con un significado distinto al original, o a su fuente, mientras otros muchos “mensajeros”, hablan por boca de ganso, es decir se dedican a repetir como loros muchas cosas sin tomarse la molestia de investigar que tan cierto es lo que repiten, o en hacer la más mínima reflexión, tan solo aunque más no sea por pudor ya que son tan inverosímiles que cualquier individuo con dos dedos de frente le daría vergüenza repetirlos por su absoluta falta de sentido.
En fin, este podcast es la voz de una ciudadana que quiere saber de que se trata, y además contrarrestar un poco la idea que la mayoría de los comunicadores tienen y de la cual se lamentan cuando dicen: a la gente no le interesa, la gente no sabe, la gente no entiende, la gente se cree cualquier cosa, etc.
No, no todos son así, algunos pensamos, queremos entender, tratamos de informarnos a través de diferentes fuentes, procuramos analizar y reflexionar sobre lo que está pasando y lo que nos están diciendo que pasa, que por supuesto, son cosas totalmente diferentes, porque la mentira y la manipulación campa a sus anchas de la mano de todo tipo gente y por todo medio, olvidando que tarde o temprano sus efectos nocivos nos llegan a todos incluso a ellos mismos.
Se que será un susurro en el aturdidor ruido que son los medios sociales, lugar donde un ciudadano hoy puede expresarse, casi libremente, pero si más de nosotros hacemos oír nuestra voz y nos colaboramos y buscamos informarnos lo mejor posible, sumándole claro está, cuestionamientos sobre lo que nos dicen, quizás podamos dar pasos mas firmes hacia un mejor entendimiento de la realidad, porque la verdad sea dicha, está peliaguda la cosa.
Ojalá nos encontremos en este camino. Esta fue mi reflexión de hoy, gracias por acompañarme.
Soy Vilma Cristina y “Desde mi lugar”, te espero la próxima semana en este mismo día y a la misma hora, con nuevos temas para pensar.
Me despido con una pregunta
¿Piensas que la información que nos llega hoy reflejan la realidad, o ésta y aquella van por caminos paralelos?
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