al único Dios, nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sean la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, desde antes de todos los siglos, ahora y para siempre. Amén.
En su contexto
23a otros, sálvenlos arrebatándolos del fuego; y a otros, ténganles misericordia con temor, detestando hasta la ropa manchada por la carne. 24Y a aquel que es capaz de guardarlos para que no caigan, y de presentarlos intachables ante su gloria, llenos de alegría, 25al único Dios, nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sean la gloria, la majestad, el dominio y la autoridad, desde antes de todos los siglos, ahora y para siempre. Amén.