En su contexto
6En aquellos días los hombres buscarán la muerte y no la hallarán; desearán morir, y la muerte huirá de ellos. 7El aspecto de las langostas era semejante al de caballos dispuestos para la guerra; sobre sus cabezas tenían algo como coronas de oro, y sus rostros eran como rostros humanos; 8tenían cabello como cabello de mujer, y sus dientes eran como dientes de león; 9tenían corazas como corazas de hierro, y el ruido de sus alas era como el estruendo de carros de muchos caballos corriendo a la batalla; 10tenían colas semejantes a las de los escorpiones, con aguijones, y en sus colas tenían el poder de dañar a los hombres durante cinco meses.
