En su contexto
10tenían colas semejantes a las de los escorpiones, con aguijones, y en sus colas tenían el poder de dañar a los hombres durante cinco meses. 11Tenían por rey sobre ellas al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego se llama Apolión. 12El primer ¡ay! ya pasó; todavía vienen otros dos ayes después de esto. 13El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz que salía de entre los cuernos del altar de oro que está delante de Dios, 14que decía al sexto ángel, el que tenía la trompeta: «Suelta a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates.»
