En su contexto
14Y yo le respondí: «Señor mío, tú lo sabes.» Y él me dijo: «Estos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus túnicas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15Por eso están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado en el trono extenderá su tienda sobre ellos. 16Ya no tendrán hambre ni sed, ni el sol caerá sobre ellos, ni ningún calor abrasador, 17porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a manantiales de agua de vida, y Dios enjugará toda lágrima de sus ojos.»
