En su contexto
14Pero tengo unas pocas cosas contra ti: tienes ahí a los que sostienen la doctrina de Balaam, el que enseñó a Balac a poner una trampa delante de los hijos de Israel, para que comieran lo sacrificado a los ídolos y se entregaran a la fornicación. 15Así también tienes a los que sostienen igualmente la doctrina de los nicolaítas. 16Arrepiéntete, pues; si no, iré pronto a ti y pelearé contra ellos con la espada de mi boca. 17El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré del maná escondido, y le daré también una piedra blanca, y en la piedra, escrito un nombre nuevo que nadie conoce sino el que lo recibe.» 18«Escribe al ángel de la iglesia de Tiatira: Esto dice el Hijo de Dios, el que tiene los ojos como llama de fuego y los pies semejantes al bronce bruñido:
