En su contexto
1Después de esto oí en el cielo algo como la gran voz de una inmensa multitud, que decía: «¡Aleluya! La salvación, la gloria y el poder pertenecen a nuestro Dios, 2porque verdaderos y justos son sus juicios: ha juzgado a la gran prostituta que corrompía la tierra con su fornicación, y ha vengado en ella la sangre de sus siervos.» 3Y dijeron por segunda vez: «¡Aleluya! Su humo sube por los siglos de los siglos.» 4Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron y adoraron a Dios, que está sentado en el trono, diciendo: «Amén. ¡Aleluya!» 5Y del trono salió una voz que decía: «Alaben a nuestro Dios todos ustedes, sus siervos, los que le temen, pequeños y grandes.»
