Y la gran ciudad se partió en tres, y las ciudades de las naciones se derrumbaron; y Dios se acordó de Babilonia la grande, para darle la copa del vino del furor de su ira.
En su contexto
17El séptimo derramó su copa en el aire, y del templo, del trono, salió una gran voz que decía: «¡Hecho está!» 18Y hubo relámpagos, voces, truenos y un terremoto tan grande, que no lo hubo igual desde que el hombre existe sobre la tierra: tan grande fue aquel terremoto. 19Y la gran ciudad se partió en tres, y las ciudades de las naciones se derrumbaron; y Dios se acordó de Babilonia la grande, para darle la copa del vino del furor de su ira. 20Y toda isla huyó, y no se hallaron los montes, 21y un fuerte granizo, cada piedra del peso de un talento (unos cuarenta kilos), cayó del cielo sobre los hombres; y los hombres blasfemaron a Dios por la plaga del granizo, porque esa plaga fue extremadamente grande.