En su contexto
14pues son espíritus de demonios que hacen señales, y van a los reyes de todo el mundo, para reunirlos para la guerra del gran día del Dios Todopoderoso. 15«Miren, vengo como un ladrón. Dichoso el que vela y guarda su ropa, para no andar desnudo y que se vea su vergüenza.» 16Y los reunieron en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. 17El séptimo derramó su copa en el aire, y del templo, del trono, salió una gran voz que decía: «¡Hecho está!» 18Y hubo relámpagos, voces, truenos y un terremoto tan grande, que no lo hubo igual desde que el hombre existe sobre la tierra: tan grande fue aquel terremoto.
