El sexto derramó su copa sobre el gran río Éufrates, y sus aguas se secaron, para preparar el camino a los reyes que vienen de donde sale el sol.
En su contexto
10El quinto derramó su copa sobre el trono de la bestia, y su reino quedó sumido en tinieblas; y se mordían la lengua de dolor, 11y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus llagas, y no se arrepintieron de sus obras. 12El sexto derramó su copa sobre el gran río Éufrates, y sus aguas se secaron, para preparar el camino a los reyes que vienen de donde sale el sol. 13Y vi salir de la boca del dragón, de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos semejantes a ranas; 14pues son espíritus de demonios que hacen señales, y van a los reyes de todo el mundo, para reunirlos para la guerra del gran día del Dios Todopoderoso.