Y oí una voz del cielo como el estruendo de muchas aguas, y como el sonido de un gran trueno; la voz que oí era también como de arpistas que tocaban sus arpas.
En su contexto
1Miré, y apareció el Cordero de pie sobre el monte Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tenían escrito en la frente su nombre y el nombre de su Padre. 2Y oí una voz del cielo como el estruendo de muchas aguas, y como el sonido de un gran trueno; la voz que oí era también como de arpistas que tocaban sus arpas. 3Cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico, sino los ciento cuarenta y cuatro mil que habían sido rescatados de la tierra. 4Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron rescatados de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero,