Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y la tierra entera, asombrada, siguió a la bestia.
En su contexto
1El dragón se plantó sobre la arena del mar. Vi entonces que del mar subía una bestia con diez cuernos y siete cabezas; sobre sus cuernos había diez diademas, y sobre sus cabezas, nombres de blasfemia. 2La bestia que vi era semejante a un leopardo, sus pies como de oso y su boca como boca de león. El dragón le dio su poder, su trono y una gran autoridad. 3Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y la tierra entera, asombrada, siguió a la bestia. 4Y adoraron al dragón porque había dado su autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: «¿Quién es semejante a la bestia? ¿Quién puede hacerle guerra?» 5Se le dio una boca que hablaba grandes cosas y blasfemias, y se le dio autoridad para actuar durante cuarenta y dos meses.