En su contexto
9Fui donde el ángel y le pedí que me diera el librito. Y me dijo: «Tómalo y cómelo; te amargará las entrañas, pero en tu boca será dulce como la miel.» 10Tomé el librito de la mano del ángel y lo comí; en mi boca era dulce como la miel, pero cuando lo hube comido, se me amargaron las entrañas. 11Y me dijeron: «Tienes que volver a profetizar sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes.»
