En su contexto
17Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. Él puso su mano derecha sobre mí y me dijo: «No temas. Yo soy el primero y el último, 18y el que vive. Estuve muerto, y ahora vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del Hades. 19Escribe, pues, lo que has visto, lo que es y lo que ha de suceder después de esto. 20El misterio de las siete estrellas que viste en mi mano derecha, y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias.»
