Para algunos la brujería supone ser tan gótico que acabes cagando murciélagos, para otros es estudio, devoción, espiritualidad y reírnos hasta de nuestra propia sombra. Al pan, pan, y al vino, vino. Y a la bruja un caldero gitano, una bullet journal y un smartphone de 32 gigas, porque si no no hay dios que guarde tanta app pagana, cachiendiez.