Supracortical ha planteado desde un inicio que las tres cosas que una persona puede controlar en su vida son sus pensamientos, sus acciones y sus emociones. Sin embargo, muchas personas creen que es imposible controlar nuestros procesos cognitivos pues cuando algo sale mal a nuestro alrededor, no podemos dejar de lamentarnos o recriminarnos. Ciertamente es muy natural tener pensamientos automáticos, condicionados por nuestra historia, que muchas veces nos lleva a abandonar nuestros objetivos y nos atormentan con frases como “no soy capaz”, “no soy inteligente” o “es mucho para mí”. Si no aprendemos qué son y cómo controlar los pensamientos automáticos, nos convertiremos en títeres de nuestras circunstancias.