Es del todo cierto que, desde pequeño, te marcan unas metas adonde debes llegar y, para ello, encierran tu imaginación en una celda cuyos barrotes vas colocando tú mismo. Y pasan los años, y vas ampliando esas metas, que siempre terminan en líneas infranqueables. Cuando realmente entiendes lo que sucede, te das cuenta de que la vida y el tiempo habían firmado un contrato del que te excluían, un pacto en el que los días acaban antes de tiempo.
Es algo que eres tú quien tiene que descubrir; nadie te lo va a enseñar. Como tampoco te dirán cómo amar o cómo odiar: debes aprenderlo tú mismo. En LPE te enseñamos a disfrutar de un puñado de bandas y canciones que no pretenden cambiar tu vida, aunque tú sí puedes cambiar la suya. Comencemos a hacerlo.