Atrapado en una macabra competición para convertirse en el asesino en serie más infame de Rusia, la meta de Alexander Pichushkin era superar el número de 52 víctimas de Andrei Chikatilo. Alexander Pichushkin se convirtió en "el asesino del ajedrez" cuando dijo que quería matar a 64 personas, el número de casillas del tablero de ajedrez. Fue arrestado en junio de 2006 y condenado por 48 asesinatos y tres intentos de asesinato. Él mismo pidió a los tribunales rusos que añadieran otras 11 víctimas al recuento de crímenes, elevando la cifra a 61. Encerrado en una cabina de cristal blindado durante el juicio, Alexander Pichushkin llegaría a decir: "Para mí, la vida sin matar es como la vida sin comida para ustedes. Me sentía como el padre de toda esa gente, puesto que fui yo quien les abrió la puerta a otro mundo"..