La producción se tomó una semana de vacaciones y apenas si dejó a un par de representantes en el estudio para que se aseguraran de que el programa se realizara. Por ende, la total responsabilidad de esta emisión quedó a cargo del conductor y del anciano del operador. Vayan calculando ustedes los resultados... Sinceramente no llegamos a escuchar enteros todos los traspiés (no queríamos arruinar nuestro merecido receso), pero por lo que llegamos a entender, esta semana las víctimas fueron:
*Tabúes aplicados a reyes, sacerdotes y jóvenes púberes.
*Tex Avery, gran artífice del humor.
Ni hace falta aclararlo, pero lo hacemos de todos modos para consolidar la paz interior: las piezas musicales de rigor no se tomaron vacaciones.