Llegamos al final de la serie “¿Sirve de algo la Iglesia?” Hemos avanzado un buen tramo y la respuesta rotunda que muchos esperaban no ha resultado tal. Pero lo reflexionado nos ha ayudado a encontrar nuestra propia respuesta. Ha sido un recorrido interesante y hoy es el momento de aterrizar algunas cosas y sentarnos en la mesa del Señor.